Etiquetas
Profesionales Canarios en la diáspora II
Martha Santos

Hoy en Profesionales Canarios en la diáspora, Sergio Domínguez, Director de arte print/online, nos cuenta como ha sido y como es su experiencia profesional fuera de la isla.
Empecé una Ingeniería Superior en Informática en la ULPGC, pero transcurrido primer año, me di cuenta de que no era lo mío. Aconsejado (acertadamente) por mis progenitores, cambié a Diseño Industrial y la cosa fue mejor. Si bien siempre he estado vinculado al mundo de la arquitectura y del diseño ‘objetual’, seguía llamándome muchísimo la atención todo lo concerniente a la imagen y la publicidad, al grafismo en general. Impreso y online. Se puede decir que crecí rodeado de todo esto: mi padre era director creativo publicitario y mi madre ejecutiva de cuentas. Se veía venir.
Es por esto que a principios de 2003 comienzo a trabajar como diseñador gráfico junior en la Fundación Universitaria de LP y en paralelo varios compañeros, decidimos montar un colectivo, DSNS, que creció rápidamente dada la heterogeneidad y la capacidad propositiva del grupo. Con esta base y experiencia, allá por el 2005 me traslado a Segovia por razones personales, donde sigo desarrollando la actividad como parte del colectivo. Paso dos años allí hasta que me llaman para trabajar en Barcelona como grafista en el departamento de producción de Manterola, una empresa dedicada a la gestión de proyectos museográficos. Después de 7 meses de intensísimo trabajo, vuelta a Las Palmas, para trabajar como director de arte en una Agencia de Publicidad, Dr. Job. Experiencia enriquecedora y primeros pasitos dentro del ámbito que sin duda, más me gusta. Al año y medio, replanteo un poco la vida y decido irme a Madrid, estamos en 2008 ya. Mientras seguía ganándome la vida como freelance con DSNS –colectivo que aún sigue en activo- empiezo a trabajar en una Agencia madrileña, The Boom Company, donde paso el año y medio siguiente entre campañas, catálogos, interactivos, etc…
Siguiente movimiento, París. El más difícil todavía. Sin idioma y sin trabajo, pero con los clientes con los que trabajaba hasta el momento y muchas ganas. Mientras que intentaba colarme en alguna agencia de publicidad, simultaneé mis proyectos freelance con cursos de francés y con un trabajo de ayudante de cocina: París no es precisamente una ciudad barata y había que pagar facturas. Hace un par de meses por fin conseguí un trabajo como webdesigner la Agence de vente-privée.com.
Sigo involucrado en muchos proyectos en Las Palmas, trabajando por ejemplo en LPseExpresa y colaborando con el colectivo PuntoD, siguiendo muy de cerca todo lo que sucede allí a nivel cultural. Si en su momento decidí trasladarme, fue debido a mi gran 'inquietud laboral' y , sobre todo, porque encuentro necesario tener un bagaje amplio y heterogéneo, en un ámbito donde tienes que estar al día sí o sí. Hoy por hoy no me planteo volver a Canarias por la coyuntura económica que se vive estos días y porque no descarto, incluso, dar el salto a otro continente. Pero eso sería más adelante.



Deja tu comentario